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Accidentes por picaduras de arañas

Los emponzoñamientos por arácnidos provocan una morbilidad superior a la causada por las mordeduras de serpientes en nuestra provincia.

Cabe aclarar que los arácnidos comprenden las arañas y los escorpiones que poseen un aparato inoculador lo suficientemente desarrollado para inyectar el veneno en sus víctimas y representar un peligro potencial para el ser humano.

Se conocen más de 50.000 especies de arañas, de las cuales 800 se encuentran en nuestro país, y solo unas pocas son peligrosas para las personas. En Mendoza se destacan las arañas marrones o de los rincones (Loxosceles) y las viudas negras (Latrodectus).

Arañas marrones o de los rincones:

  • Se la encuentra dentro de las casas, detrás de los cuadros y muebles.
  • Elige lugares oscuros y secos.
  • La falta de higiene favorece su desarrollo.
  • No es agresiva y se alimenta de insectos.
  • La picadura ocurre generalmente cuando la araña se siente agredida, al ser aprisionada contra la superficie corporal. Por esto, la mayoría de las lesiones suelen ser en la cara interna de los miembros, región glútea o tronco.

¿Qué sucede cuando esta araña pica?

En ocasiones puede pasar desapercibido, existiendo un período de latencia entre el momento de la picadura y la aparición de los primeros signos clínicos, que se pueden observar entre minutos y pocas horas después del accidente. En general los pacientes suelen referir sensación punzante de poca intensidad al momento de la picadura y suele no visualizarse ninguna lesión.

Pasado los primeros treinta minutos a una hora se hace presente casi de manera constante y de intensidad variable dolor tipo urente o quemante, acompañado de edema local y formación de una lesión sobreelevada (en general palpable de más de 10 mm de diámetro dentro de las primeras 2 a 6 horas del accidente) que evoluciona a una placa eritematosa con áreas rojo violáceas (equimóticas) que alternan con áreas pálidas (isquémicas), rodeada de un halo claro de contornos irregulares que queda bien delimitado en las 24/48 horas. Esta zona se caracteriza por tener pérdida de la sensibilidad térmica y ser dolorosa en la región central con hiperestesia en la región periférica. Frecuentemente esta placa puede estar acompañada con la presencia de vesículas y/o ampollas con contenido seroso o serohemático que se rompen y desaparecen espontáneamente.

A los 5 o 7 días el área afectada se circunscribe y el edema comienza a disminuir, pasando la placa a ennegrecerse y formándose una escara seca muy brillante que va desprendiéndose por los bordes (aproximadamente a las 3 semanas). Al mes se forma una cicatriz de color azulado, a veces retráctil y quelóide, que excepcionalmente puede ser dolorosa.

Este cuadro puede acompañarse de sintomatología general, caracterizada por la presencia de cefaleas, náuseas, vómitos, dolores musculares, escalofríos, fiebre, somnolencia, entre otros.

Loxoscelismo cutáneo-visceral

Esta forma clínica es poco frecuente y se caracteriza por la presencia de alteraciones generales que, por su gravedad, hace que las lesiones locales pasen a segundo término, siendo la acción hemolítica del veneno y las alteraciones renales las que predominan y ponen en riesgo la vida.

La sintomatología clínica es de: malestar general, cefaleas, vértigos, vómitos, diarrea, taquicardia, hipotensión, entre otros. A las 12/24 horas puede presentarse anemia hemolítica, ictericia, hematuria y hemoglobinuria. A partir de acá,  el cuadro clínico se agrava aumentando la temperatura y apareciendo disnea y cianosis, pulso filiforme, anuria, colapso, coma y muerte.

Viudas negras:

Estas se encuentran en zonas rurales y de cultivo, césped, en cortezas de árboles, entre piedras o maderas.

¿Qué sucede cuando esta araña pica?

Se describe como un pinchazo o lancetazo, seguido de un dolor punzante en el sitio de la picadura, donde se puede ver un leve edema eritematoso, acompañado de sudoración local, piloerección e hiperestesia en la zona.

Además, puede haber una contractura muscular localizada, que tiende a generalizarse pasados los primeros 15/20 minutos del accidente, tornándose el dolor punzante inicial urente, con intensidad y extensión que puede ser variable, pero en aumento y con tendencia a irradiarse o generalizarse a todo la extremidad donde picó.

Desencadenación del cuadro general latrodectismo

Este es un cuadro neurotóxico, que causa:

  • Excitabilidad y ansiedad del enfermo.
  • Contracturas musculares progresivas que tienden a generalizarse a todo el cuerpo (cuando se localizan en abdomen pueden simular un cuadro de abdomen agudo quirúrgico).
  • Las pupilas dilatadas.
  • Sudor abundante.
  • Aumento de la salivación (sialorrea), de las secreciones nasales (rinorrea) y la piloerección.

En los casos graves el paciente puede presentar una opresión en el pecho, con aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial. En general estos intoxicados suelen recuperarse sin problemas, debiendo dejar en claro que los síntomas son más graves en los niños y en adultos mayores.

¿Cómo prevenir estas picaduras?

Es necesario saber que la mayoría de las mordeduras de viudas negras se producen en las extremidades. Por esto, recomendamos:

  • Utilizar calzados adecuados, guantes y camisas de mangas largas, cuando se realizan labores agrícolas.
  • No trabajar con el torso desnudo, debiendo utilizar ropas sueltas.
  • Tener cuidado al remover troncos, piedras, ladrillos y otros en faenas.
  • Revisar la ropa y el calzado antes de usarlo, sobre todo en zonas rurales.
  • Prestar atención cuando se recueste en el piso.
  • Mantener jardines limpios y con el césped recortado.
  • Evitar el acúmulo de hojas secas, basura doméstica y material de construcción cerca de las casas.
  • Evitar follajes densos como plantas ornamentales, trepadoras, arbustos y otras junto a paredes y muros de las casas.
  • Limpiar periódicamente los terrenos baldíos vecinos, por lo menos uno o dos metros junto a la casa.

En el caso de arañas marrones o de rincones, las medidas preventivas son:

  • Limpiar cuidadosamente las habitaciones, sobre todo en lugares oscuros, interior de armarios, debajo de los cajones, divanes y detrás de cuadros en las paredes de las habitaciones.
  • Tener especial cuidado de no aproximar ni unir camas o sillas con ropa a las paredes (poner a 20 cm de distancia).
  • Mantener los muebles y enseres alejados de la pared.
  • Sacudir las ropas de cama antes y después de acostarse (de manera muy especial en la de la cama de los niños).
  • Sacudir la ropa antes de ponérsela, sobre todo en aquellos casos en que ésta se encuentra colgada de percheros en la pared o ha estado guardada durante mucho tiempo en el ropero o armario, incluyendo calzados.
  • Cuando se hace la limpieza, evitar la introducción de las manos detrás de cuadros o debajo de muebles sin haber mirado y descartado previamente la presencia de la araña.
  • Evitar el uso de percheros o clavos dispuestos en la pared para colgar la ropa (teniendo en cuenta que más del 80 % de estos accidentes se producen dentro del domicilio).

Normas Generales de Atención:

No es necesario capturar a la araña para un tratamiento correcto. El diagnóstico se hace por la clínica que trae el paciente y laboratorio.

Algunos consejos útiles al socorrer a una persona picada por una araña: 

  • No asustarse y tranquilizar a la víctima. La calma ayuda a actuar correctamente. 
  • No administre nada por boca.
  • No friccione en el lugar de la picadura con ninguna sustancia. 
  • No coloque hielo en la zona.
  • Traslade al afectado al centro médico para su valoración y determinar si corresponde la administración de suero específico.

Prof. Mg. Sergio Saracco, médico toxicólogo.

Jefe Departamento de Toxicología.

Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes.

Gobierno de Mendoza.

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Altas temperaturas en Mendoza: cómo prevenir los agotamientos y golpes de calor.

Una ola de calor se define como un período excesivamente cálido en el cual las temperaturas máximas y mínimas superan, por lo menos durante 3 días consecutivos y en forma simultánea, ciertos valores que dependen de cada localidad.

¿Cómo afecta esto en la salud?

Provoca agotamiento por calor y golpes de calor. Estos son trastornos ocasionados por un aumento de la temperatura corporal como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas y humedad, o el esfuerzo físico intenso en altas temperaturas.

En estas situaciones el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura. El golpe de calor es la forma más grave de lesión por calor y puede ocurrir si la temperatura del cuerpo alcanza los 40 °C o más. Es una patología frecuente en los meses de verano.

Este requiere tratamiento de urgencia, si no se trata puede dañar rápidamente el cerebro, el corazón, los riñones y los músculos. El daño empeora cuanto más se retrasa el tratamiento, lo que aumenta el riesgo de sufrir complicaciones graves o la muerte.

¿Cuáles son sus síntomas?

  • Temperatura corporal elevada 40°C o más medida en axila.
  • Piel roja, caliente y seca al tacto.
  • Se agota la transpiración.
  • Si el golpe de calor es provocado por un ejercicio extenuante se puede sentir la piel seca o  ligeramente húmeda.
  • Respiración y frecuencia cardíaca elevada, pulso rápido y débil debido a que el estrés por el calor impone una tremenda carga al corazón para ayudar a enfriar el cuerpo.
  • Náuseas y vómitos.
  • Cefalea intensa, “cefalea palpitante”.
  • Alteración del estado mental o del comportamiento: irritabilidad, dificultad para hablar, vértigos, confusión, delirio, convulsiones, pérdida de conocimiento y paro cardiorespiratorio.

¿Cuáles son las causas?

El golpe de calor puede ocurrir como resultado de:

  • Exposición a un ambiente caluroso. El tipo de insolación denominado «insolación sin realizar esfuerzo» (clásico) se produce al estar en un ambiente caluroso que provoca un aumento de la temperatura corporal central. A menudo, este tipo de insolación ocurre después de haber estado expuesto a un clima húmedo y caluroso, en especial, durante períodos prolongados. Ocurre con mayor frecuencia en adultos mayores y en personas que padecen enfermedades crónicas.
  • Actividad extenuante. La insolación por esfuerzo ocurre por el aumento en la temperatura corporal central que provoca realizar actividad física intensa en un clima caluroso. Cualquier persona que se ejercite o que haga actividades en un clima caluroso puede sufrir un golpe de calor por esfuerzo, pero es más probable que ocurra si no estás acostumbrado a las temperaturas altas.
  • En cualquiera de los dos tipos de golpe de calor, la afección puede aparecer por los siguientes motivos:
  • Usar demasiada ropa, lo que evita que el sudor se evapore fácilmente y enfríe el cuerpo
  • Beber alcohol, lo que puede afectar la capacidad del organismo de regular la temperatura
  • Deshidratarse al no beber suficiente agua para recuperar los líquidos que se pierden al sudar

En cuanto al agotamiento por calor, este es un estadío previo al golpe de calor, y hay que reconocerlo para prevenir una situación más grave. 

Sus síntomas son:

  • Sudoración excesiva.
  • En los bebés puede verse la piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal (sudamina).
  • Piel pálida y fresca.
  • Sensación de calor sofocante.
  • Sed intensa y sequedad en la boca.
  • Calambres musculares.
  • Agotamiento, cansancio o debilidad.
  • Dolores de estómago, inapetencia, náuseas o vómitos.
  • Dolores de cabeza.
  • Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños).
  • Mareos o desmayo.

¿Quiénes pueden sufrir un golpe de calor?

Cualquier persona, pero hay varios factores que aumentan el riesgo:

  • Edad: La capacidad para afrontar el calor extremo depende de la fortaleza del sistema nervioso central. 

En los niños, el sistema nervioso central no está plenamente desarrollado y, en los adultos mayores de 65 años, comienza a deteriorarse, lo que hace que el organismo sea menos capaz de afrontar los cambios de la temperatura corporal.

Estos dos grupos etarios suelen tener dificultades para mantenerse hidratados, lo que también aumenta el riesgo.

Los niños con enfermedades crónicas como cardíacas, renales, mentales o neurológicas, con fiebre por otra causa o diarrea, los que presentan obesidad o desnutrición, o los que tienen la piel quemada por el sol, también poseen mayor riesgo a sufrir un golpe de calor.

  • Esfuerzo en un clima caluroso: El entrenamiento militar y la práctica de deportes, como jugar al fútbol o correr maratones de larga distancia, en un clima caluroso son algunas de las situaciones en las que se puede sufrir un golpe de calor. 
  • Exposición repentina al clima caluroso: Es posible que seas más propenso a las enfermedades relacionadas con el calor si te exponés a un aumento de temperatura repentino, por ejemplo, una ola de calor al principio del verano o un viaje a una región con temperaturas más altas.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos afectan la capacidad del organismo de mantenerse hidratado y responder al calor.

Es importante tener especial cuidado con los medicamentos vasoconstrictores, los utilizados para regular la presión arterial al bloquear la adrenalina (beta bloqueantes), diuréticos que hacen que el cuerpo elimine sodio y agua o disminuyen los síntomas psiquiátricos (antidepresivos o antipsicóticos). Las sustancias psicoactivas como las anfetaminas y la cocaína también pueden hacer que seas más vulnerable a un golpe de calor.

  • Enfermedades: Algunas enfermedades crónicas, como las cardíacas o las pulmonares, podrían aumentar el riesgo de sufrir un golpe de calor. Lo mismo puede decirse de la obesidad, el sedentarismo y los antecedentes de haber padecido un golpe de calor.

¿Cómo prevenir estos cuadros?

Cuidar hidratación, alimentación y la temperatura del cuerpo:

  • Beber abundante agua: mantener hidratado el cuerpo ayuda a sudar y a conservar una temperatura normal. En los lactantes recomendamos dar el pecho con mayor frecuencia, ofrecer a los niños abundante agua segura y jugos naturales durante todo el día. No ofrecerles bebidas con cafeína o con alto contenido en azúcar (como las gaseosas corrientes), ni bebidas muy frías o calientes.
  • Comer liviano: Alimentarse con frutas y verduras.
  • Evitar las bebidas alcohólicas.
  • Usar ropa clara, liviana y preferentemente de algodón: Usar demasiada ropa o ropa que es muy ajustada no permite que el cuerpo se enfríe de forma adecuada.
  • Evitar exponerse al sol y protegerse contra las quemaduras por el sol: las quemaduras por el sol afectan la capacidad del cuerpo para enfriarse. Por esto, hay que protegerse con un sombrero de ala ancha, gafas de sol y utilizar un protector solar de amplio espectro (con un factor de protección solar de al menos 50 cuando se está al aire libre y volver a aplicarlo cada dos horas o con más frecuencia si practicás natación o sudas).
  • Permanecer en ambientes frescos y ventilados.
  • Actividad Física: reducir la actividad física en horarios de mayor calor, tratar de programar los ejercicios o el trabajo físico para los momentos más frescos del día, como temprano por la mañana o en la noche.

En el caso de niños:

  • Bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia: mantenerlos con poca ropa o desvestirlos, proponer juegos tranquilos, no exponerse al sol directo entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, y nunca antes de cumplir 1 año de vida.
  • Nunca dejar a nadie en un automóvil estacionado: las altas temperaturas son causa frecuente en los niños de muerte asociada al calor. Cuando estacionas al sol, la temperatura en el automóvil puede elevarse más de 11 °C en 10 minutos. Cuando el automóvil está estacionado, mantenlo cerrado con llave para evitar que ingrese un niño.
  • Mantener a los niños, los mayores y las personas más vulnerables en lugares bien ventilados: usar ventiladores o aire acondicionado (ya sea en casa o lugares públicos) cuando la temperatura ambiente es muy elevada.

Para los jóvenes y adolescentes: 

  • No consumir bebidas con alcohol: estas aumentan la temperatura corporal y las pérdidas de líquido. No es conveniente tomar cerveza para aliviar la sed y el calor.
  • Evitar los esfuerzos físicos o actividades deportivas exigentes: sentarse y descansar cuando sientan mareos o fatiga.
  • Recordar las recomendaciones generales sobre la hidratación, alimentación y refrescar el cuerpo.

¿Qué hacer ante un niño con agotamiento por calor?

  • Dar a los lactantes el pecho con más frecuencia.
  • Trasladarlo a un lugar fresco y ventilado, si es posible con aire acondicionado.
  • Desvestirlo (exponer el cuerpo al fresco).
  • Ducharlo o mojar todo el cuerpo con agua fresca.
  • Que esté quieto y descanse.
  • Consultar a su pediatra o llamar al servicio de emergencia.

¿Qué hacer ante un niño con golpe de calor, en un cuadro muy grave?

  • Llamar inmediatamente a un servicio de emergencia o llevarlo sin demora hasta el Centro Asistencial más cercano.
  • Llevar al chico inmediatamente a un lugar fresco y ventilado, si es posible con aire acondicionado frío.
  • Quitarle la ropa y enfriarlo rápidamente mojando con agua fría todo el cuerpo.
  • Darle de beber agua, si está consciente.

¿Qué hacer ante un adulto con golpe de calor?

  • Trasladar al paciente a un lugar fresco.
  • Elevar la cabeza.
  • Dar de beber agua fresca si está consciente.
  • Refrescar al paciente mojando la cabeza y la ropa.
  • Solicitar ayuda: activar el servicio de emergencia o trasladarlo de inmediato al centro asistencial.

IMPORTANTE: ¿Qué no hacer en estas situaciones?

  • No medicar con medicamentos antifebriles.
  • No friccionar la piel con alcohol porque causa intoxicación.
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ACV: la importancia de reaccionar a tiempo

¿Qué es un accidente cerebrovascular?

Un accidente cerebrovascular o ataque cerebral sucede cuando se detiene el flujo sanguíneo a parte del cerebro. Al no poder recibir el oxígeno y nutrientes que necesitan, las células cerebrales comienzan a detener su funcionamiento en minutos. Esto puede causar un daño severo al cerebro, discapacidad permanente e incluso la muerte. 

Se trata de una patología severa que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) representa la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad entre los adultos a nivel global. Alrededor de 15 millones de personas en el mundo cada año padecen un accidente cerebrovascular, y de este grupo 5 millones mueren y otros 5 millones sufren una discapacidad permanente.

Se estima que la incidencia de accidentes cerebrovasculares en Argentina es de más de 120.000 casos al año, esto sería un ACV cada 4 minutos aproximadamente. Bajar la mortalidad por enfermedades no transmisibles, como el ACV en el 25% de la población latinoamericana, es el objetivo que propone la Organización Mundial de la Salud para el año 2025.

Reconocer un ACV en el momento que ocurre es fundamental para poder acudir de inmediato a un centro asistencial donde el paciente pueda recibir el tratamiento adecuado.

Las primeras 3 horas desde el inicio de los síntomas son cruciales y actuando en forma precoz se puede llegar a la reversión parcial o total de este cuadro neurológico potencialmente devastador.

En Argentina y particularmente en Mendoza existen cada vez una mayor cantidad de centros hospitalarios que cuentan con una unidad de ACV, en donde participa un equipo multidisciplinario que puede evaluar rápidamente si estamos frente a un cuadro isquémico o hemorrágico y comenzar un tratamiento adecuado, a fin de evitar secuelas permanentes en la función cerebral.

¿Cuáles son los tipos de accidentes cerebrovasculares?

1) El accidente cerebrovascular isquémico es causado por un coágulo de sangre que bloquea o tapa un vaso sanguíneo en el cerebro. Es el tipo más común, un 80% de los ataques cerebrales son isquémicos.

2) El accidente cerebrovascular hemorrágico es causado por un vaso sanguíneo que se rompe y sangra en el cerebro.

Otra afección similar a un ataque cerebral es el ataque isquémico transitorio. Sucede cuando la irrigación sanguínea al cerebro es bloqueada por poco tiempo. Si bien el daño a las células cerebrales no es permanente, lo coloca en mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

¿Quién está en riesgo de tener un accidente cerebrovascular?

Muchos factores pueden aumentar el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular como:

  • Presión arterial alta (es el principal factor de riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular). Colesterol alto. 
  • Diabetes.
  • Enfermedades del corazón (la fibrilación auricular y otras afecciones cardiacas puede provocar coágulos de sangre que conduzcan a un ataque cerebral).
  • Fumar (el tabaquismo daña los vasos sanguíneos y aumenta su presión arterial).
  • Antecedentes personales o familiares de accidente cerebrovascular o ataque isquémico transitorio.
  • Edad (su riesgo aumenta a medida que envejece).
  • Sexo (los hombres corren un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular que las mujeres).

Otros factores de riesgo relacionados que incluyen:

  • Uso de alcohol y drogas ilegales.
  • No hacer suficiente ejercicio físico.
  • Dieta poco saludable.
  • Tener sobrepeso u obesidad.
  • Apnea obstructiva del sueño.

Las personas con hipertensión y/o colesterol alto tienen más riesgos de sufrir un ACV. 

¿Cómo reconocer los síntomas?

Los síntomas pueden ser diferentes y muy sutiles:

  • Debilidad o sensación de que se duerme un lado de la cara, un brazo o una pierna, especialmente del mismo costado.
  • Confusión repentina.
  • Problemas para hablar o entender lo que se le dice.
  • Incapacidad para reconocer o identificar cosas familiares.
  • Problemas para caminar.
  • Mareos, pérdida de equilibrio o falta de coordinación del cuerpo (por ejemplo, querer agarrar algo y no poder).
  • Problemas repentinos para ver con uno o ambos ojos.
  • Dolor de cabeza intenso y repentino sin causa conocida.
  • Somnolencia, estupor, letargo, estado comatoso o inconsciente.

¿Qué hacer ante esta situación?

  • Siempre buscar atención médica si se sospecha cualquier signo o síntoma compatible con un accidente cerebrovascular, incluso si los síntomas parecen que vienen y se van, o desaparecen por completo.
  • Comprobar si la persona tiene dificultades para entender o hablar. Se le debe hablar para ver si entiende y responde a órdenes simples.
  • Pedirle a la persona que sonría. Observar si existe desviación de la comisura labial.
  • Pedirle a la persona que levante ambos brazos. ¿Un brazo tiende a caer? ¿O no puede levantar un brazo?

Si observas cualquiera de estos síntomas llamar a Emergencias o trasladarla a una guardia médica si está cerca.

Importante:

  • Nunca dejar sola a la persona, tranquilizarla y mantenerse tranquilo.
  • Recostarla, si está consciente colocarla en posición de seguridad (lateral izquierdo) para evitar posible bronco aspiración.
  • Vigilarla permanentemente.
  • Si sufre un paro cardiorrespiratorio comenzar rápidamente RCP sólo con las manos hasta que llegue el equipo de emergencia.

Cuanto más rápido reciba asistencia médica, aumentan las probabilidades de que la persona se recupere y/o solo le queden secuelas leves.

¿Se pueden prevenir los accidentes cerebrovasculares?

  • El 80% de los ACV podrían prevenirse. Su prevención es posible tanto para evitar la aparición de la enfermedad o bien para evitar una nuevo ACV controlando los factores que la predisponen y realizando cambios saludables en el estilo de vida como:
  • Realizar una dieta saludable para el corazón.
  • Lograr un peso saludable.
  • Manejar el estrés.
  • Hacer actividad física regular.
  • Dejar de fumar.
  • Controlar la presión arterial alta y los niveles de colesterol.
  • Un control médico anual para detectar si hay riesgo de sufrir un ACV y ayudar a reducirlo.

Si todos estos cambios no son suficientes, es posible que se necesiten medicamentos para controlar los factores de riesgo.

RECORDAR: si creés que alguien está sufriendo un ACV, active el sistema de emergencia, llame de inmediato a ECI Emergencias médicas o al 911, el ACV es una patología tiempo-dependiente.

Referencias:

https://www.who.int/es

https://www.paho.org/es

https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2009/manuales.pdf  https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=99541

https://medlineplus.gov/spanish/stroke.html

https://www.texasheart.org/heart-health/heart-information-center/topics/accidentecerebrovascular/

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Alzheimer: síntomas, tratamientos y el impacto en la familia.

La demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores. Es un síndrome generalmente de naturaleza crónica o progresiva caracterizado por el deterioro de la función cognitiva, es decir, la capacidad para procesar el pensamiento. Afecta a la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje, el juicio y el sentido de la realidad.

La conciencia no se ve afectada. El deterioro de la función cognitiva suele ir acompañado, y en ocasiones es precedido, por el deterioro del control emocional, el comportamiento social o la motivación. En todo el mundo, más de 55 millones de personas viven con demencia y se prevé que esta cifra se triplique en 2050. En Argentina el Alzheimer es la quinta causa principal de muerte, afectando a más de 300.000 argentinos y afecta en un 66% a las personas de sexo femenino.

«Demencia» es un término general para varias enfermedades que generalmente son de naturaleza crónica y progresiva, que resultan en deterioros cognitivos e interfieren con la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria, es causada por diversas enfermedades y lesiones que afectan al cerebro de forma primaria o secundaria. La  enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y puede contribuir al  60-70% de los casos. Otras formas frecuentes son la demencia vascular, la demencia por cuerpos de Lewy (agregados anormales de proteínas en el interior de las células  nerviosas) y un grupo de enfermedades que pueden contribuir a la demencia frontotemporal (degeneración del lóbulo frontal del cerebro). Los límites entre las  distintas formas de demencia son difusos y frecuentemente coexisten formas mixtas. La enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular son los tipos más comunes, juntas son las responsables de hasta el 90% de los casos de demencia. Esta patología no respeta fronteras geográficas, clases sociales ni económicas. Cada tres segundos alguien en el mundo la desarrolla. 

Contrariamente a la creencia popular, la demencia no es una parte normal del  envejecimiento y no afecta exclusivamente a las personas mayores.

Factores de riesgo del Alzheimer 

Si bien todavía no entendemos todas las razones por las cuales algunas personas desarrollan la enfermedad de Alzheimer y otras no, las investigaciones nos han  permitido comprender mejor qué factores ponen a las personas en mayor riesgo.

Edad. La edad avanzada es el mayor factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. La mayoría de las personas diagnosticadas con esta enfermedad tienen 65 años o más. Si bien es mucho menos común, el Alzheimer de inicio precoz (también conocido como Alzheimer de inicio  temprano) afecta a personas menores a 65 años. Se estima que hasta el 5% de las personas con Alzheimer tienen la enfermedad de inicio precoz. El Alzheimer de inicio precoz a menudo se diagnostica mal.

Familiares con Alzheimer. Si uno de los padres o un hermano desarrolla esta enfermedad, la persona tiene más probabilidades de desarrollarla que alguien que no tiene un familiar de primer grado con Alzheimer. Los científicos no comprenden completamente qué es lo que hace que el Alzheimer prevalezca en algunas familias, pero es posible que la genética, los factores ambientales y el estilo de vida tengan un papel. 

Genética. Los investigadores identificaron diversas variantes en los genes que  incrementan la probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. El gen APOE-e4 es el gen de riesgo más común asociado con el Alzheimer, se estima que tiene un papel en hasta un cuarto de los casos. La única causa conocida del Alzheimer es la herencia de un gen determinista. El Alzheimer causado por este gen es raro y probablemente ocurra en menos del 1% de los casos. Cuando un gen determinista provoca Alzheimer se denomina “enfermedad de Alzheimer autosómica dominante”. 

Afectación Cognitiva Leve (MCI, por su sigla en inglés). Los síntomas de MCI  incluyen cambios en la capacidad de razonar, pero no  interfieren con la vida cotidiana y no son tan severos como los provocados por el Alzheimer u otras demencias progresivas. Tener MCI, en particular la que incluye problemas de memoria, incrementa el riesgo de desarrollar  Alzheimer y otras demencias. Sin embargo, la MCI no siempre progresa. En algunos casos, se revierte o se mantiene estable. 

Enfermedad cardiovascular. Las investigaciones sugieren que la salud cerebral está estrechamente relacionada con la salud del corazón y los vasos sanguíneos. El cerebro obtiene de la sangre el oxígeno y los nutrientes necesarios para funcionar normalmente, y el corazón es responsable de bombear sangre al cerebro. Por lo tanto, es posible que los factores que provocan la enfermedad cardiovascular también estén vinculados con un mayor riesgo de desarrollar Alzheimer y otras demencias. Entre estos factores se encuentran el tabaquismo, la obesidad, la diabetes, y un alto nivel de colesterol y alta presión sanguínea en la mediana edad. 

La educación y el Alzheimer. Los estudios han vinculado menos años de educación formal con un mayor riesgo de Alzheimer y otras demencias. No existe una razón clara para esta asociación, pero algunos científicos creen que más años de educación formal pueden ayudar a incrementar las conexiones entre neuronas, lo que permite que el cerebro use rutas alternativas de comunicación neurona a neurona cuando se producen cambios relacionados con el Alzheimer y otras demencias. 

Lesión cerebral traumática. El riesgo de desarrollar la enfermedad de  Alzheimer y otras demencias se incrementa después de una lesión cerebral  moderada o grave, como un golpe en la cabeza, una lesión del cráneo o  pérdida del conocimiento durante más de 30 minutos. El 50% de las lesiones cerebrales traumáticas son provocadas por accidentes con vehículos motorizados. Las personas que sufren reiteradas lesiones cerebrales, como deportistas y personas en combate, también tienen mayor riesgo de desarrollar demencia y trastornos de las destrezas de razonamiento. 

Síntomas 

El Alzheimer provoca problemas de memoria, razonamiento y conducta. En la etapa temprana, los síntomas de demencia pueden ser mínimos, pero a medida que la  enfermedad provoca más daños al cerebro, los síntomas empeoran. El ritmo en el que progresa la enfermedad es diferente en cada persona, pero en promedio, las personas  con Alzheimer viven 8 años después de que comienzan los síntomas. 

La demencia afecta a cada persona de manera diferente, dependiendo del impacto de  la enfermedad y de la personalidad del sujeto antes de empezar a padecerla. Los signos y síntomas relacionados con la demencia se pueden entender en tres etapas. 

Etapa temprana: a menudo pasa desapercibida, ya que el inicio es paulatino. Los síntomas más comunes incluyen: 

1) Tendencia al olvido. 

2) Pérdida de la noción del tiempo. 

3) Desubicación espacial, incluso en lugares conocidos. 

Etapa intermedia: a medida que la demencia evoluciona hacia la etapa intermedia, los signos y síntomas se vuelven más evidentes y más limitadores. En esta etapa las personas afectada:  

1) Empiezan a olvidar acontecimientos recientes, así como los nombres de las personas. Esto suele ser el primer síntoma de la enfermedad.

2) Problemas para completar tareas que antes eran fáciles, dificultad para resolver  problemas, cambios en el estado de ánimo o en la personalidad, tendencia alejarse de  amigos y familiares. 

3) Se encuentran desubicadas en su propio hogar. 

4) Tienen cada vez más dificultades para comunicarse, ya sea en forma escrita u oral.

5) Empiezan a necesitar ayuda con el aseo y cuidado personal. 

6) Sufren cambios de comportamiento, por ejemplo, dan vueltas por la casa, repiten las mismas preguntas, o se confunden sobre lugares, personas y eventos. 

Etapa tardía: en la última etapa de la enfermedad, la dependencia y la inactividad son casi totales. Las alteraciones de la memoria son graves y los síntomas físicos se hacen más evidentes. Estos incluyen: 

1) Una creciente desubicación en el tiempo y en el espacio. 

2) Dificultades para reconocer a familiares y amigos. 

3) Una necesidad cada vez mayor de ayuda para el cuidado personal.

4) Dificultades para caminar. 

5) Alteraciones del comportamiento que pueden exacerbarse y desembocar en agresiones. 

Prevención 

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad que no se puede prevenir. Sin  embargo, se puede modificar un número de factores de riesgo en nuestro estilo de vida para la enfermedad de Alzheimer.

Los estudios demuestran que se puede reducir el riesgo de padecer demencia haciendo ejercicio con regularidad, participar en eventos sociales, leer, bailar, jugar juegos de mesa, crear arte, tocar instrumentos musicales y otras actividades que requieren un compromiso mental y social, no fumar,  evitar el uso de alcohol, controlar el peso, la presión arterial, la glucemia y valores de colesterol dentro de los valores normales más una alimentación saludable reducen el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer. Otros factores de riesgo potencialmente modificables son la depresión, el bajo nivel educativo, el aislamiento social y la inactividad cognitiva. 

Diagnóstico del Alzheimer 

No existe una prueba sencilla que nos pueda decir si alguien tiene Alzheimer. El diagnóstico requiere de una evaluación médica integral, que puede incluir: 

⮚ El historial médico de su familia. 

⮚ Un examen neurológico. 

⮚ Pruebas cognitivas para evaluar la memoria y el razonamiento.

⮚ Análisis de sangre (para descartar posibles causas de los síntomas).

⮚ Estudios de imágenes cerebrales. 

Si bien generalmente los médicos pueden determinar si alguien tiene demencia, puede ser más difícil distinguir el tipo de demencia. Los errores de diagnóstico son más comunes en el Alzheimer de inicio precoz.

Es importante recibir un diagnóstico correcto en las primeras etapas del proceso de la enfermedad porque esto permite: 

⮚ Una mayor probabilidad de beneficiarse con los tratamientos disponibles que pueden mejorar la calidad de vida. 

⮚ La oportunidad de recibir servicios de apoyo. 

⮚ La oportunidad de participar en ensayos y estudios clínicos. 

⮚ La oportunidad de expresar deseos relacionados con la atención futura y los arreglos en cuanto al alojamiento. 

⮚ Tiempo para implementar planes financieros y legales. 

Tratamiento y apoyo para el Alzheimer 

Si bien actualmente no existen tratamientos disponibles para desacelerar o detener el daño cerebral provocado por la enfermedad de Alzheimer, existen diferentes medicamentos que pueden ayudar temporalmente a mejorar los síntomas de demencia en algunas personas. Estos medicamentos funcionan incrementando los neurotransmisores en el cerebro. 

Los investigadores siguen buscando maneras de tratar mejor el Alzheimer y otras demencias progresivas. En la actualidad, hay docenas de terapias y tratamientos farmacológicos en curso que se enfocan en detener la muerte de células cerebrales asociada con el Alzheimer. 

Además, la implementación de sistemas de apoyo y el uso de intervenciones conductuales no farmacológicas pueden mejorar la calidad de vida de las personas con demencia, sus proveedores de cuidados y familiares. Esto incluye: 

⮚ El tratamiento de afecciones médicas coexistentes.

⮚ La coordinación de cuidados entre profesionales de atención médica.

⮚ La participación en actividades, lo que puede mejorar el estado de ánimo.

⮚ Intervenciones conductuales (para ayudar con cambios comunes, como  agresión, problemas de sueño y agitación).

⮚ Educación sobre la enfermedad.

⮚ Creación de un equipo de cuidados para brindar apoyo.

Impacto en las familias

El hecho de recibir un diagnóstico de Alzheimer le cambia la vida a la persona con la enfermedad, así como también a su familia y amigos. Pero existen información de alta calidad y apoyo de sociedades científicas. A menudo surgen presiones físicas, emocionales y económicas, que pueden causar mucho estrés a las familias y  cuidadores, que necesitan recibir apoyo por parte de los servicios sanitarios estatales,  sociales, financieros y jurídicos pertinentes. 

Cuidar a alguien con la enfermedad de Alzheimer u otras demencias puede ser  gratificante y desafiante al mismo tiempo. En las etapas tempranas de la demencia, es  posible que la persona siga siendo independiente y necesite muy pocos cuidados. Sin  embargo, a medida que la enfermedad progresa, las necesidades de cuidados se  intensificarán y eventualmente llevarán a la necesidad de asistencia durante todo el  día. La mayoría de los cuidadores de personas con demencia son familiares y se les  debe brindar todo el apoyo. 

La OMS reconoció a la demencia como una prioridad de salud pública, y en mayo del 2017 la Asamblea Mundial de la Salud respaldó el Plan de acción mundial sobre la respuesta de salud pública a la demencia 2017-2025. Este plan es un marco integral en las siguientes esferas: la evaluación de la demencia como prioridad para la salud pública, la concientización y la puesta en marcha de iniciativas para satisfacer las necesidades de las personas afectadas, la reducción de riesgos, el diagnóstico, el tratamiento y la atención, los sistemas de información, el apoyo a los cuidadores, la investigación y la innovación. 

Fuentes:

http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2020/088.asp

https://www.paho.org/arg/index.php?option=com_content&view=article&id=10430:coronavirus&Itemid=226

https://www.paho.org/es/postales-redes-sociales-covid-19-personas-mayores

https://www.alma-alzheimer.org.ar/es/

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La importancia de hablar sobre el suicidio

En el Día Internacional de la Prevensión del Suicidio, la Doctora Alicia Frites, médica psiquiatra, nos comparte una nota sobre la importancia que concientizar sobre el tema.
Hablar de suicidio puede ser difícil, a veces un tema tabú. Sin embargo, hay que tener en cuenta que sólo se le teme a lo desconocido, y lo más importante: el suicidio es prevenible.

¿Qué es y a qué responde?

Es el acto por el cual una persona se provoca la muerte de forma intencional. Por lo general, sucede como consecuencia de un sufrimiento psíquico y desesperación atribuibles a:

Circunstancias vitales, como dificultades financieras, problemas en las relaciones interpersonales, soledad o acoso psicológico.

Enfermedades psiquiátricas: depresión severa, trastorno bipolar, esquizofrenia, etc.

Abuso de sustancias: alcohol, drogas.

El factor de riesgo individual más importante es el antecedente de intentos previos, por lo que no se debe minimizar o restarle importancia a las amenazas o gestos suicidas anteriores.

El suicidio es la novena causa de muerte a nivel mundial y la segunda entre los jóvenes. El riesgo aumenta con la edad, siendo los dos grupos etarios más vulnerables, niños y adolescentes (entre 10 y 20 años) y ancianos. El varón consuma el suicidio 3 a 4 veces más que la mujer, y la mujer intenta 3 a 4 veces más que el varón.

Existen los llamados factores protectores:

1. Religión: estadísticamente se ven tasas de suicidios más altas en el ateísmo, el factor protector estaría relacionado con el sentido de la vida o la creencia de una vida después de la muerte.

2. Familia: las tasas más altas se ven en los viudos, personas sin hijos, solas.

3. Grupos sociales: amigos, grupos de jóvenes, centros de jubilados.

Existen mitos acerca del suicidio, sobre todo “hablar de suicidio, da la idea de hacerlo”. Esto no es así ya que las emociones van y vienen, no son permanentes y pedir ayuda alivia el sufrimiento mental, la angustia, la ansiedad.

Es fundamental preguntar, escuchar, acompañar y pedir ayuda. Volvemos a repetir, y para cerrar, el suicidio es prevenible.

Dra. Frites Alicia.

M.P N° 8603.

Médica Psiquiatra.

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Semana de la lactancia: los beneficios de la leche materna.

En la Semana de la Lactancia 2022 el Dr. Alberto Trubiano, Médico de Familia, nos comenta sobre la importancia y los beneficios de la leche materna, tanto para el lactante como para la madre. 

Desde el nacimiento hasta los dos años de vida, el bebé crece y se desarrolla rápidamente, su vulnerabilidad es máxima y los daños en esta  etapa pueden quedar para el resto de su vida. Podemos considerar esta primera etapa como una “ventana” de oportunidad única y fundamental para su crecimiento físico, neurológico,  inmunológico, etc.

Dentro de este contexto, podemos referirnos a la alimentación como un factor  ambiental que juega un rol clave en el desarrollo del niño. Si la misma es correcta, colaboramos con un desarrollo pleno de sus capacidades, de otra manera si presenta deficiencias de alimentación puede haber un impacto más fuerte de lo que creemos.

¿Cuál es el mejor alimento para los bebés en esta primera etapa?

Las investigaciones han demostrado que la leche materna es el alimento por excelencia para el niño. La misma contiene componentes biológicamente activos beneficiosos tanto para el hijo como para la madre. También cubren un espectro amplio de necesidades, como el fortalecimiento de la microbiota intestinal, la maduración del sistema inmune o algo tan abstracto como el fortalecimiento del vínculo madre-hijo (la succión del bebé en el pezón induce la liberación de oxitocina, hormona implicada en la generación de vínculos).

La OMS/UNICEF ha publicado recomendaciones para las maternidades con el fin de  mejorar las posibilidades de una lactancia materna con éxito. Así, la lactancia materna ha de ser:

  •  Precoz: lo ideal es que ocurra inmediatamente después del parto, mientras más temprano mejor.
  •  Exclusiva: sin suplementos o agua, ya que estos ya están presentes en la misma leche  materna.
  •  A libre demanda: con duración y horarios de toma flexibles según las necesidades  del niño.

Por otro lado, se recomienda dar el pecho dos años o más, y los primeros seis meses de forma exclusiva.  La leche de fórmula no llega a cumplir los mismos beneficios que la leche materna. Esta es un fluido cambiante que presenta distintas composiciones según la edad del niño, el agua está siempre presente y es más que suficiente para la hidratación del niño.

La primera leche, el calostro, tiene cualidades muy especiales y distintas a la leche madura que presenta una mayor concentración de lípidos. Además, es un líquido que protege al lactante contra infecciones debido a la presencia de inmunoglobulinas A -anticuerpos que le otorgan inmunidad pasiva al niño-, factores antibacterianos, antivíricos, etc, cumpliendo un rol potenciador de la inmunidad del niño.

La leche materna contiene todas las vitaminas necesarias, hierro, lactosa, fucosa -factor estimulante  de la microbiota intestinal que mejora la digestión-, hormonas, factores moduladores del crecimiento, etc.

Agregando más información, los beneficios no son solo del lactante, sino también de  la madre. Se ha demostrado que dar el pecho favorece la recuperación de la madre 

postparto con la pérdida del peso ganado durante el embarazo y la aceleración de la mejora del útero. A largo plazo disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovario, entre otros.

La lactancia es un derecho y debe ser respetada como tal,  debido al gran impacto que causa en las vidas de los lactantes. Ninguna actividad demandante de tiempo puede anteponerse a esta necesidad biológica humana. Para finalizar, me gustaría citar esta frase de la OMS que dice “dar el pecho es una parte íntegra  del proceso de la reproducción, la manera idónea de alimentar al recién nacido y una base  biológica y emocional única para el desarrollo del niño y la niña”. 

Dr. Alberto Trubiano, Médico de Familia.

ECI Emergencias Médicas.

FUENTES

“Situación nutricional en los primeros 1000 días del ciclo vital: una puesta al día de los datos  disponibles en Argentina” 

http://www.revistasan.org.ar/pdf_files/trabajos/vol_23/num_2/RSAN_23_2_117.pdf

“Lactancia materna y desarrollo psicomotor” 

http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252000000400018

“Ventajas de la lactancia materna” 

https://www.researchgate.net/publication/7654970_Benefits_of_Breastfeeding