Prevenir la intoxicación con monóxido

Cómo prevenir la intoxicación con monóxido de carbono

La intoxicación por monóxido de carbono es evitable. Cada año en nuestro país mueren aproximadamente 200 personas como consecuencia de las intoxicaciones por este gas venenoso, la mayoría prevenibles.

Por el Mg. Sergio Saracco

1. ¿Qué es el Monóxido de Carbono?

Es un gas tóxico, que no tiene olor, color, ni sabor, y no irrita las mucosas; situación que lo convierte en un «asesino invisible» que acecha a las inadvertidas personas que se pueden ver expuestas a este veneno. Constituye una de las principales causas de muerte por intoxicación en todo el mundo.

El monóxido de carbono se origina por la combustión incompleta de materiales con carbono, como son: leña, carbón de leña, gas natural o de garrafa, querosén, alcohol, gasoil o nafta, en ambientes mal ventilados y pobres en oxígeno.

2.¿Cómo se produce la intoxicación por monóxido de carbono?

Al respirar, se puede inadvertidamente inhalar monóxido de carbono que está en un ambiente contaminado, y rápidamente pasar a la sangre a través de los pulmones. Allí, se unirá fuertemente a la hemoglobina de los glóbulos rojos, impidiendo que ésta pueda llevar normalmente oxígeno a cerebro, corazón y demás órganos, durante más 3 o 4 horas, aunque se hayan inhalando bajas concentraciones de este poderoso veneno.

3. ¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas pueden variar de una persona a otra, pero las primeras manifestaciones de intoxicación siempre consisten en síntomas neurológicos, caracterizados por: dolor de cabeza intenso y persistente, que va acompañado de sensación de pesadez, al que se puede agregar disminución de la agilidad mental, somnolencia y movimientos torpes. Cuadro que suele ir acompañado por náuseas, vómitos y, en ocasiones, de dolor abdominal y diarreas.

En las intoxicaciones severas pueden observarse convulsiones y coma profundo.

Síntomas de intoxicación:

  • Dolor de cabeza.
  • Fatiga.
  • Cansancio.
  • Náuseas y vómitos.
  • Confusión y mareos.
  • Pensamiento lento, visión borrosa.
  • Sensación de falta de aire.
  • Dolor de pecho.
  • Pérdida de conocimiento.
  • Coma.

A la intoxicación con monóxido de carbono se la conoce como una enfermedad simuladora, ya que los síntomas pueden confundirse con otras afecciones como, gastroenteritis alimentaria, cuadros gripales, o con distintas afecciones cardíacas o neurológicas.

4. ¿Quiénes son los más afectados?

Las mujeres embarazadas, lactantes, niños pequeños, personas mayores y las que sufren de anemia, problemas del corazón o respiratorios pueden ser mucho más sensibles a la intoxicación por monóxido de carbono.

Los lactantes, suelen presentarse irritables, con llanto continuo y rechazo del alimento, seguido de sueño profundo, con escasa respuesta a los estímulos externos.

Los adultos mayores, pueden referir mareos, trastornos de la visión, sensación de falta de aire, debilidad, fatiga a los mínimos esfuerzos, dolor de pecho, palpitaciones e hipotensión, acompañado con alteración del estado de conciencia y marcada impotencia muscular que imposibilita el desplazamiento para alejarse del peligro.

5. ¿Qué hacer ante los primeros síntomas?

Como primera medida, abrir puertas y ventanas, mantener los ambientes bien ventilados, retirarse y retirar, si necesitan ayuda, a las personas intoxicadas a un lugar abierto.

En todos los casos, concurrir de inmediato al Centro Asistencial más próximo, para recibir asistencia médica y oxígeno, principal antídoto para las intoxicaciones por monóxido de carbono. El tratamiento adecuado evita complicaciones y secuelas que pueden aparecer aún varias semanas después.

Informe al médico sobre la sospecha de intoxicación por monóxido de carbono y si no puede desplazarse, llamar al 911 e informe sobre la sospecha de intoxicación. Espere el arribo de la ambulancia fuera del domicilio, en un lugar bien ventilado.

6. ¿Cómo se puede prevenir?

Mantener ambientes con buena ventilación al exterior, siempre que haya fuentes de combustión encendidas (estufas, calefones, cocinas, hornos, hogares, salamandras, braseros, parrillas, calderas, motores de combustión), dejando abierta una rendija en puertas y/o ventanas, tanto de día como de noche, aun con frío, que podrá solucionarlo con más abrigo.

No usar hornallas de cocina, ni horno, para calefaccionar los ambientes.

El calefón instantáneo no debe estar en el baño, ni en espacios cerrados o mal ventilados.

Elegir artefactos que eliminan los gases de la combustión hacia el exterior, recordar que está prohibido el uso de cualquier artefacto que no sea de tiro balanceado en dormitorios o baños.

Siempre encender las estufas a querosén o braseros, en ambientes bien ventilados y antes de acostarse retirar al exterior, donde deben ser apagadas.

No mantener recipientes con agua sobre la estufa, cocina u otra fuente de calor.

No dejar encendido el motor del auto dentro del garaje, ni encender grupos electrógenos o motosierra en sótanos o cuartos mal ventilados.

No arrojar al fuego plásticos, goma o metales porque desprenden gases y vapor que contaminan el aire.

Ventilar todas las habitaciones una vez al día.

7. ¿Qué control se debe realizar sobre las instalaciones?

Revisar todos los años, por un gasista matriculado, estufas, estufas catalíticas, pantallas infrarrojas y salidas al exterior de calefones, termotanques y calefactores de tiro balanceado.

Examinar que no estén obstruidos los conductos o rejillas de ventilación al exterior. Un simple espacio por donde circule y se renueve el aire es fundamental y puede salvar una vida.

Seguir cuidadosamente las instrucciones de instalación, uso y mantenimiento de los artefactos.

Usar el combustible apropiado y ventilar adecuadamente.

8. ¿Cómo compruebo si un artefacto está funcionando bien?

Existen distintos signos que muestran que un artefacto puede estar funcionando mal y necesita urgente revisión por un gasista matriculado:

Comprobar que la llama de estufas y hornallas sea siempre de color azul. Si la misma es naranja o amarilla, requiere atención.

El rastro de manchas negra en techos o pared, es un signo que indica que el conducto de gases (chimenea), no está bien conectado o está tapado. Asegurarse que estén bien permeables, conectados y en buen estado, en particular calefones, calderas, estufas y cocinas.

9. ¿Es lo mismo escape de gas que de monóxido de carbono?

En ocasiones, los fallecimientos por monóxido de carbono suelen ser atribuidos a escapes de gas, sin embargo, el gas natural o de garrafa no es tóxico, ya que no pasa a sangre. Es un gas que mata por asfixia, al desplazar el aire respirable.

Su principal riesgo es de incendio, por ser un gas inflamable.

10. ¿A dónde realizar más consultas?

Si tiene dudas consulte telefónicamente

Toxicología: 4282020

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