Cómo se puede detectar la dislexia y cómo podemos ayudar

Cómo se puede detectar la dislexia y cómo podemos ayudar

Probablemente hayan escuchado la palabra dislexia o dificultad específica en la lectura (DEA). A pesar de que su uso es corriente y enseguida se asocia a un niño que escribe en espejo o solo invierte letras, es algo más profundo.

La Dislexia es una condición neurobiológica que afecta la adquisición de la lectura y la escritura de una forma fluida, exacta y automatizada. Es decir, podemos encontrar niños debidamente estimulados cognitivamente, que hayan cursado de forma regular el jardín pero que así y todo no logran apropiarse de los sonidos (fonemas), los símbolos gráficos (grafemas) de las letras y poder recordarlos.

Como expresamos anteriormente, esta es una condición, por lo que  el niño nace con dislexia y perdura a lo largo de toda su vida. Sin embargo, no se trata de una discapacidad intelectual, ya que se da en niños con un coeficiente intelectual normal con una dificultad específica en la lectura.

El 10% de la población vive con alguna DEA (dislexia, digrafía o discalculia), o sea que,  en un aula de 30 chicos, podremos cruzarnos con tres niños que requieran de nuestro conocimiento para potenciar sus capacidades y no instalándonos en sus dificultades.

Predictores de dislexia

Ya en los primeros pasos por el jardín se pueden observar algunos predictores de dislexia. Entre los tres y los cinco años podremos notar pequeños que les cuesta:

    • Recordar los colores
    • El nombre de su señorita o amigos
    • Omiten o sustituyen fonemas al hablar
    • Seriar objetos
    • Atarse los cordones o vestirse
    • Realizar rimas
    • Reconocer adelante y atrás o antes y después

eci, hogar protegido, mendoza

 

Con el paso del tiempo y ya en la primaria notaremos:

  • Dificultad para realizar la correspondencia entre fonema y grafema
  • Invierte , omiten o sustituyen letras al escribir o leer
  • Confunden el paso del tiempo , al relatar un hecho ( ayer y hoy)
  • Invierten los números
  • El orden de las operaciones
  • Difiere mucho la comprensión lectora cuando leen ellos o se los lee otra persona
  • No tienen prosodia al leer
  • No recuerdan las reglas ortográficas, tablas de multiplicar, el orden de los días de la semana, meses del año, etc. (todo aquello involucrado en la memoria de trabajo)

Al entrar a la secundaria observaremos niños con todas las características anteriores y además:

  • Adolescentes con producciones plagadas de errores semánticas y sintácticas
  • Gran dificultad en la compresión de textos
  • Se les dificulta copiar y escuchar una explicación al mismo tiempo
  • Les cuesta organizarse con las materias
  • Tienen una gran dificultad en las lenguas extranjeras

Todas estas pautas nos sirven para varias cosas. Primero para saber que observar y poder sugerir a la familia una interconsulta con el profesional idóneo (psicopedagoga neurocognitiva, neurólogo o fonoaudióloga), que es quien realizara el diagnostico, para saber cómo ayudar a ese niño o adolescente y por último, para realizar un informe en caso de que lo requiera algún profesional.

El impacto en la salud

Claramente una persona que está expuesta a la frustración y al fracaso constante es inevitable que no sufra de consecuencias emocionales. El estrés, la fobia escolar y la baja autoestima traen aparejadas cuestiones como: una muy mala visión de sí mismos, una muy baja tolerancia a la frustración, dolores psicosomáticos, trastornos en el sueño o enuresis. Estas cuestiones psicológicas terminan haciendo de la vida del niño un calvario que impide cualquier tipo de aprendizaje.

 

Qué podemos hacer

Por eso, valorar sus propios logros, realizar las adecuaciones de acceso (muchas de ellas enmarcadas en la ley nacional 27.306), hablar de dislexia dentro del aula, ayudarlo a encontrar una pasión donde se sienta en igualdad de condiciones (deportes, artes, etc.) ayudará a que descubra sus fortalezas.

Dentro del aula será fundamental poder seguir las sugerencias del profesional intervinientes y poder:

  • Permitirle el uso de computadoras y calculadoras
  • Grabar las clases
  • Entregarle las consignas en fotocopias. Estas deben ser claras y sin sombreado, con un ejercicio debajo del otro (para que se comprenda bien dónde empieza o termina la actividad)
  •  Realizar una lectura de las mismas para corroborar que se haya entendido
  • Permitir compensar con exámenes orales cuando no se entienda la expresión escrita o genere duda
  • Utilizar videos, representaciones, cuadros sinópticos o mapas mentales como forma de evaluación
  • Utilizar audio libros o lectores de textos

No ventajas, sino independencia

 

Lejos de ser una ventaja, las adecuaciones de acceso  proporcionan igualdad de condiciones y por sobre todo, independencia en el niño o adolescente.

Cuanto más prematuro sea el diagnostico, más rápido se enfrentarán las dificultades y no padecerá las consecuencias emocionales, que en definitiva son producto de la ignorancia de los adultos.

Los niños con DEA necesitan imperiosamente de un equipo de salud, una familia y un sistema educativo trabajando en equipo para lograr de ellos su mayor potencial y autonomía.

Por Equipo Nuevos Desafíos: Espacio de diagnóstico, abordaje multidisciplinario y tratamiento de las dificultades específicas del aprendizaje. Capacitación docente y profesional.

Paula González Bourguet

Laura Toth

Agustina Genero

Camila BalterCómo se puede detectar la dislexia y cómo podemos ayudar