Cómo hacer que nos pasen cosas buenas

Parece imposible pero no lo es. Tenemos el poder y la capacidad de hacer que nos pasen cosas buenas, tan solo hay que tener un plan. O al menos eso asegura la psiquiatra Marian Rojas Estapé, hija de Enrique Rojas, autor bestseller de libros sobre psicología.
Así lo explica la médica española en su libro Cómo hacer que te pasen cosas buenas, para quien solo basta entender el cerebro y gestionar las emociones para mejorar la vida. Este 13 de septiembre, ECI Emergencias Médicas Mendoza se suma al Día de Pensar en Positivo.

Hacer que nos pasen cosas buenas a través del pensamiento positivo

El optimismo es una parte clave del manejo del estrés eficaz. El pensamiento positivo no significa ignorar la realidad o las situaciones desagradables. El pensamiento positivo es una actitud, una forma de encarar la vida: creer va a pasar lo mejor, no lo peor.
Los científicos siguen investigando los efectos del pensamiento positivo y el optimismo en la salud. No está claro por qué las personas que se enfocan en el pensamiento positivo experimentan beneficios para la salud. Una de las teorías es que tener una perspectiva positiva disminuye el cortisol y, por lo tanto, reduce los efectos nocivos del estrés. También se cree que las personas optimistas tienden a llevar un estilo de vida más saludable: hacen más actividad física, siguen una dieta más sana y no fuman ni beben alcohol en exceso.

covid19, eci emergencias, eci mendoza,Los beneficios para la salud del pensamiento positivo

Aumento de la expectativa de vida
Menores tasas de depresión
Niveles más bajos de angustia
Mayor resistencia al resfriado común
Mayor bienestar psicológico y físico
Mejor salud cardiovascular y menor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares
Mejor capacidad de afrontar una situación difícil durante las dificultades y los momentos de estrés

Cómo identificar pensamientos negativos

El pensamiento positivo (y el negativo) suele comenzar con el diálogo interno. El diálogo interno es ese flujo de pensamientos no manifestados que pasan por nuestra mente. ¿Cómo saber si nuestro diálogo en positivo o negativo?
Algunas de las formas más comunes de diálogo interno negativo son:

Filtrar. Se exageran los aspectos negativos de una situación y se deja de lado los positivos.
Personalizar. Cuando sucede algo malo, automáticamente te echás la culpa.
Dramatizar. Se anticipa lo peor. Algo malo o desagradable te pasa y automáticamente pensás que el resto del día será un desastre.
Polarizar. Ves las cosas solamente como buenas o malas. No hay grises.

¿Y ahora?

Una vez que reconocemos nuestros pensamientos negativos, debemos superarlos con los positivos. Por ejemplo:

– «Nunca antes lo hice»: Es una oportunidad para aprender algo nuevo.
– «Es demasiado complicado»: Lo abordaré desde un ángulo diferente.
– «No hay forma de que funcione»: Puedo intentar que funcione.
– «Es un cambio demasiado radical»: Me voy a arriesgar.
– «Nadie me habla»: Voy a ver si puedo abrir los canales de comunicación.
– «No voy a mejorar en esto»: Lo voy a intentar de nuevo.

Reivindicar el papel del optimismo

Para la doctora Rojas Estapé, urge reivindicar el papel del optimismo para tratar los nuevos problemas de salud. Pero, ¿cómo hacerlo? Para la especialista en salud mental, es necesario conocer y optimizar determinadas zonas del cerebro, fijar metas y objetivos en la vida, ejercitar la voluntad, poner en marcha la inteligencia emocional, desarrollar la asertividad y evitar el exceso de autocrítica y autoexigencia, entre otras acciones.

El camino hacia la felicidad

«El primer paso para intentar ser felices es conocer qué le pedimos a la vida. En un mundo que ha perdido el sentido, que anda desorientado, tendemos a sustituir «sentido» por «sensaciones». La sociedad sufre un gran vacío espiritual que se intenta suplir con una búsqueda frenética de sensaciones tales como satisfacciones corporales, sexo, comidas, alcohol, etc. Existe una necesidad insaciable de experimentar emociones y sensaciones nuevas cada vez más intensas. Si acaparar bienes materiales no es la solución para ser feliz, ¿cuál es? En mi opinión, en este mundo tan cambiante y en plena evolución, la felicidad pasa necesariamente por volver a los valores. ¿Y qué son los valores? Aquello que nos ayuda a ser mejor persona y nos perfecciona. Es básico y se convierte en la guía en los momentos de caos y de incertidumbre. Cuando uno se pierde y no sabe hacia dónde dirigirse, el tener unos valores, unas directrices claras, ayuda a que el barco no se hunda», reflexiona.

 

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Camila BalterCómo hacer que nos pasen cosas buenas