10 buenas noticias sobre el coronavirus

10 buenas noticias sobre el coronavirus

El 29 de febrero de 2020, el microbiólogo español Ignacio López-Goñi se propuso tres desafíos, aunque no fue consciente del tercero hasta varios días después.

El primero era conseguir información estimulante sobre un virus emergente que estaba causando dolor y muerte en China. El segundo era escribir un texto que, con evidencia científica, permitiera a la gente no sentir miedo por el coronavirus. Y el tercero, lograr que un artículo con buenas noticias se hiciera viral.

El catedrático de la Universidad de Navarra tituló su artículo «Diez buenas noticias sobre el coronavirus» y salió publicado en la plataforma The Conversation el 1 de marzo del año pasado. Tan solo un mes después, había sido leído por más de 20 millones de personas y traducido a diferentes idiomas: inglés, francés, portugués, italiano, coreano, indonesio.

Al principio, López-Goñi no tenía muy claro el contenido de su artículo. Pero sabía que sería una lista de 10 elementos. Así empezó el proceso de sacar una a una las razones por las cuales el panorama frente al coronavirus no era tan oscuro como muchos lo percibían. El científico se dejó llevar por su ‘defecto’ de ser optimista y se propuso averiguar si era capaz de poner en un papel diez noticias animantes sobre el coronavirus.

Si bien no sabemos qué ocurrirá en los próximos meses y las nuevas variantes genéticas causan gran incertidumbre, un año después del comienzo de la pandemia el mensaje de López-Goñi es el mismo: los avances de la ciencia nos animan a ser optimistas y a ver el vaso medio lleno.

 

Cuáles son las 10 buenas noticias sobre el covid

  1. La pandemia a nivel mundial decrece. Aunque no sabemos cómo se desarrollará la pandemia en los próximos meses, por el momento la pandemia a nivel global decrece. Tal vez sea una combinación de varios factores: el virus se comporta de forma estacional, la población va adquiriendo cierta inmunidad de grupo por infección natural o por las vacunas; quizá el virus en ese proceso natural de variación y mutación va derivando a formas menos virulentas y se va adatando a su nuevo huésped. Pero hay esperanza.
  2. Es la primera vez que se está siguiendo a tiempo real la evolución de un virus pandémico. Debido a que los cambios genéticos pueden tener un potencial efecto en cómo se comporte el virus, su análisis y seguimiento es fundamental. Hoy tenemos la capacidad de seguir la evolución a tiempo real del virus y la aparición de nuevas variantes genéticas: hay ya más de 260.000 secuencias del genoma de SARS-CoV-2 disponibles en las bases de datos. Esto permite hacer filogenias (relaciones de «parentesco» entre las variantes virales) que pueden usarse para hacer estimaciones temporales (cuándo surgen nuevas variantes), caracterizar cómo se extiende geográficamente el virus, reconstruir la dinámica epidemiológica dentro de una región y analizar cómo se adaptan a lo largo del tiempo.
  3. Tenemos más de 200 nuevas vacunas. 71 ya se encuentran en ensayos clínicos.
  4. Las vacunas son muy seguras. Uno de los posibles efectos graves de las vacunas es la anafilaxis. Se trata de una reacción alérgica que puede llegar a ser mortal y que sucede, normalmente, al poco tiempo de administrar la vacuna. Afortunadamente, se han registrado solo 66 casos de anafilaxia (por otros motivos) y ningún fallecimiento. Esto supone menos de 4 casos por millón de dosis. Si comparamos el número de casos de covid-19, las secuelas que deja la enfermedad y el número de fallecimientos, el beneficio que suponen las vacunas supera enormemente los posibles efectos adversos.
  5. Las vacunas son efectivas. Israel es el país que más población tiene ya vacunada. El número de infecciones está disminuyendo de forma significativa, especialmente entre las personas mayores de 60. En este grupo de edad, ha habido un 56% menos de infecciones, un 42% menos de hospitalizaciones y un 35% menos de fallecimientos por covid-19 después de la segunda dosis. Por lo tanto, los resultados con las dos dosis son excelentes: de los 523.000 israelíes vacunados con dos dosis, solo hay 544 casos de covid-19, tan solo 4 casos de covid-19 grave y cero fallecimientos.
  6. La confianza en las vacunas aumenta. Tras más de 160 millones de dosis de vacunas administradas, la confianza de la población mundial va en aumento.
  7. La inmunidad dura al menos ocho meses. Aunque hay cierta heterogeneidad en la respuesta según cada individuo, la mayoría de los infectados mantienen una robusta respuesta inmune humoral (anticuerpos) y celular (linfocitos T), de como mínimo entre 6 y 8 meses después de la infección, independientemente de que sean leves o graves.
  8. Hay nuevos tratamientos para los casos más graves. Aunque no exista aún un antiviral específico que inhiba el virus, hay combinaciones de tratamientos que mejoran mucho el pronóstico y reducen la mortalidad de los casos más graves. Antivirales, antiinflamatorios, anticoagulantes, corticoides, inhibidores de la tormenta de citoquinas y anticuerpos monoclonales son algunos ejemplos. Además, existen más de 400 ensayos clínicos en curso en los que se están probando distintos tratamientos y combinaciones.
  9. No hay gripe. Hubo una seria preocupación sobre cómo se iba a comportar el solapamiento de SARS-CoV-2 con otros patógenos respiratorios frecuentes en los meses de invierno. Afortunadamente y/o gracias a las medidas preventivas, la gripe y otros virus respiratorios han desaparecido.
  10. Hay más de 10.000 artículos científicos sobre SARS-CoV-2 y la covid-19. Muchos más que sobre la malaria, por ejemplo. Sabemos más sobre esta enfermedad que de otras que llevamos años estudiando.
Camila Balter10 buenas noticias sobre el coronavirus