Antihistamínicos

 

Intoxicaciones por antihistamínicos o antialérgicos

Con este nombre se conocen aquellas drogas capaces de impedir la respuesta del organismo ante la liberación de histamina. La ingestión accidental de estas drogas es común en el infante debido a que se presenta en forma de jarabes de agradable sabor, gotas o comprimidos, y su uso como medicamento es muy frecuente.

Estas drogas son antagonistas competitivos de la histamina, fijándose a sus receptores, dejando inhibidas la mayoría de sus acciones. El paciente intoxicado presenta piel y mucosas muy secas, pupilas midriáticas (dilatadas), visión borrosa y diplopía (ve doble).

Los antihistamínicos poseen un efecto anticolinérgico, responsable de producir, en sobredosis, constipación y retención urinaria por formación de globo vesical. Esta propiedad anticolinérgica es usada en terapéutica, y los que más la poseen son el Dimenhidrinato y la Difenhidramina, que se prescriben como antieméticos en la cinetosis y como antiparkinsonianos.

Aunque en altas dosis, administrado en forma crónica, puede producir un efecto paradojal ocasionando trastornos extrapiramidales como trismus y desviación cara-cuello. Todos estos productos desencadenan hipoglucemia, siendo utilizado esto, en el caso de la Ciproheptadina, para producir estimulación del apetito.

A nivel cardiovascular producen taquicardia ventricular acompañada de hipotensión ó hipertensión. A nivel respiratorio hay cambios importantes llegando al óbito por parálisis del centro respiratorio.

Existen alteraciones del S.N.C. caracterizados por períodos de depresión que alternan con períodos de excitación psicomotriz. Cabe destacar que en los niños estos síntomas se pueden presentar a dosis terapéuticas.

El intoxicado presentará ataxia, temblores, se muestra confuso, con alucinaciones visuales, (por lo que intenta agarrar objetos inexistentes).

Si la intoxicación es grave predominará la depresión del S.N.C. con obnubilación o coma, acompañado a veces de convulsiones tónico-clónicas generalizadas.

Precauciones en el uso de antihistamínicos:

Estos fármacos deben ser consumidos siempre bajo prescripción y vigilancia de su médico. No administrar estos medicamentos a pacientes que posean hipertrofia de próstata o glaucoma, sin consultar al médico.

Se encuentra contraindicado su administración en bebes prematuros y recién nacidos. Su uso en personas de edad puede causar sedación, mareos e hipotensión.

Mientras se consume este fármaco, se debe evitar el manejo de equipos peligrosos o conducir vehículos. ¡Cuidado!

Los antihistamínicos producen potenciación de depresión sobre el Sistema Nervioso Central cuando se consumen simultáneamente con tranquilizantes o alcohol.

 

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